‘Ecocidio’ y genocidio en Bolivia/ MANUELA PICQ. El País
Las llanuras bolivianas llevan ardiendo más de un
mes y más de cuatro millones de hectáreas de bosques de gran biodiversidad han
sido reducidos a cenizas, una extensión mayor que Suiza. Los fuegos se
extienden descontrolados y a esta tragedia se la denomina ecocidiocada vez con
más frecuencia. La zona afectada es Chiquitania, en Santa Cruz, y el fuego está
cruzando la frontera de Paraguay. Aquí viven los ayoreo, indígenas que
voluntariamente están aislados y nadie sabe si han sobrevivido.
No son incendios forestales, son incendios
criminales prendidos para convertir bosques en pastos. La deforestación y la
quema controlada se intensificaron por la política del Gobierno de incentivar
las exportaciones cárnicas. El presidente, Evo Morales, ha apostado por el sector
agroalimentario para acelerar el crecimiento económico al precio de una
destrucción de vida sin precedentes. Si el Gobierno no detiene el incendio,
será culpable de un genocidio además del ecocidio.
Evo Morales debe declarar urgentemente el estado de
desastre para recibir ayuda internacional y cambiar la legislación para
proteger los bosques y la vida. (…) El presidente, que busca un controvertido
cuarto mandato, despachó las manifestaciones ecologistas como “pequeños grupos
que molestan electoralmente”. (…) Pero la gente se queja de que los bomberos no
tienen buenos equipos y de que la visita de Morales fue solo un espectáculo
mediático. (…)
Los presidentes Jair Bolsonaro, de Brasil, y Evo
Morales, de Bolivia, deberían hacer frente a cargos por ecocidio, e
inevitablemente también por genocidio. La afirmación del Gobierno de que “no
hay suficientes muertos” es una horrenda deshumanización de las vidas de los
indígenas. (…) Los ayoreo viven en simbiosis con su ecosistema y no tienen otro
sitio al que ir. Desde su punto de vista, no hay diferencia entre ecocidio y
genocidio porque todos los seres guardan relación entre sí, sean humanos,
animales, ríos o plantas. ¿Es moralmente aceptable distinguir entre exterminar
un grupo humano o un ecosistema? (…) Debemos estar preocupados porque nuestro
gran hogar se quema.
Publicado el 26 de septiembre. Manuela Picq es
investigadora experta en pueblos indígenas.

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