CUMBRES VAN Y CUMBRES VIENEN. GRETA THUNBERG EN LAS CUMBRES/Guillermo Sira
Con
urgencia, pedimos a los Estados miembros
que vengan a Nueva York en septiembre
con planes concretos y realistas.
António Guterres. Secretario General de la ONU
Para
tratar el problema de la crisis climática, las cumbres de estados, de
gobiernos, de presidentes, de jefes de estado, de jefes de gobiernos… han sido
un fracaso. Cumbre nos remite al lugar más alto, al sitial de los que dirigen,
de los que administran, al olimpo de los de arriba. Las Cumbres seguirán
fracasando mientras los de abajo no se manifiesten. Pero a los de abajo no les
toca manifestarse en Cumbres, sino en asambleas de ciudadanos y de campesinos,
en marchas, en las calles, en acciones que todavía no se han inventado, pero
que generen organización, coordinación y autonomía frente a un poder global que
ha logrado colonizar la subjetividad de las mayorías.
Greta
Thunberg, una joven Sueca que padece un tipo de autismo, va a tomar la palabra
también en la Cumbre convocada por la ONU el 23 de septiembre en Nueva York.
Ella
ha liderado e inspirado un movimiento que está calentando las calles de cientos
de ciudades que todavía se están contabilizando en varios continentes. Se ha
rebelado contra el quinto día de encierro escolar y los viernes los dedica a
manifestarle a los políticos que no están haciendo nada contra la crisis
climática y que no pueden pedirle a su generación que lo haga, cuando sean
adultos, porque el tiempo no alcanza. Simplemente, en base a la información que
dan los reportes científicos, toma la decisión de protestar contra el problema
más grave que afrontan los seres vivos, que implica nada menos que la
extinción.
Greta
ha sido un detonante para el despertar de la conciencia colectiva, que se
encuentra entretenida en la búsqueda de las satisfacciones que oferta la
quincalla global en el plano del consumismo en el mundo moderno.
Greta
Thunberg ya ha recibido los primeros ataques de parte de los que niegan la
crisis ambiental, muchos de ellos tan crueles como llamarla cuerpo sin alma,
zombie, premio nobel del miedo, renacer del nazismo, etc. Saben ellos que la
presencia de esta persona-síntesis de un clamor colectivo en crecimiento, en
esta y otras cumbres, es una novedad que debe influir en los opacos acuerdos
políticos que siempre resultan de estos eventos. Las multitudes que han tomado
las calles estarán ahora atentas a lo que se discute en las cumbres.
El
peligro del liderazgo de Greta y de todos los liderazgos, es que se desprendan
del control de los movimientos que representan. Hasta el Papa quiere reunirse
con ella. Pase lo que pase con la figura de Greta, lo importante es que hay un
movimiento de las muchedumbres en las calles del mundo, creciendo en tamaño y
en conciencia.

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